¡Ya casi lo tenemos bajo control! Nos queda lo mejor del tema. Para que asimiléis lo más importante de esta segunda parte os pido que hagáis las siguientes tareas. Ya sabéis, poco a poco. Con calma. 🌈
1) Responde al siguiente cuestionario:
-¿Qué son las palabras polisémicas?
-¿Cuándo debemos emplear la coma y el punto y coma?
-¿Para qué sirven las figuras retóricas?
-Vamos a recordar y ampliar lo que ya sabemos: ¿qué es una hipérbole? ¿y una comparación? ¿y una metáfora? ¿y un paralelismo? ¿y una anáfora? ¿y una aliteración? ¿y una personificación? Escribe un ejemplo de cada una de estas figuras.
2) Realiza las siguientes tareas del libro de texto:
- Pág.166: 2 y 4.
- Pág. 167: 1, 2 y 3.
- Pág. 169: 1.
Simplemente grandiosos.
Rosa Montero
(Artículo adaptado)
12 ABR 2020. El
País.
Lo lograremos. Llegará
el día en que recuperaremos el derecho al contacto. ¿Y cómo serán esos primeros
abrazos?
Todos los días al sacar a mis perras paso al lado de
un sin techo que está siempre instalado en el mismo banco. Es la única persona
sin hogar que continúa en la calle por mi barrio. A veces habla solo; yo diría
que su equilibrio mental está algo alterado, lo cual no me extraña en absoluto.
El banco en el que reside queda justo enfrente de
una zona de juegos infantiles dentro del parque. No es la vista más bonita; hay
otros bancos en la misma acera que permiten ver partes arboladas mucho más
bellas. Durante varios días me he preguntado por qué insiste en sentarse justo
ahí. Sin duda este hombre lleva mucho tiempo instalado en ese banco: somos
animales de costumbres. Y antes del coronavirus, el parque no era un jardín
silencioso, sino que estaba lleno de gente. Mi pobre sin techo, que tal vez
lleve años sin que nadie se acuerde de su nombre y sin recibir un abrazo, quizá
anhelara ese mínimo calor humano de las risas de los niños.
Somos criaturas sociales. Necesitamos sentir la
proximidad de nuestros iguales. El roce, la caricia, los abrazos. Esto es lo
más penoso, desde mi punto de vista, del confinamiento; y aún más para una
cultura tan tocona y besucona como la nuestra. Numerosas investigaciones
demuestran que los abrazos generan oxitocina, la llamada hormona del amor, y
protegen el corazón. Diversos expertos dicen que es necesario recibir un mínimo
de cuatro abrazos al día para mantener la salud mental y emocional. Pero aquí
estamos todos, en España y en el resto del mundo, atravesando esta hambruna del
contacto con los demás.
Hay que tenerlo claro: saldremos del confinamiento,
como dicen los chistes, con más kilos. Pero sobre todo saldremos lentamente.
Necesitamos reunir toda nuestra paciencia, nuestra entereza y nuestra
esperanza. El encierro total acabará más o menos pronto, pero me temo que
pasarán muchos meses antes de que podamos volver a besarnos y a abrazarnos con
libertad. Ahora bien: lo lograremos. Llegará el día en que recuperaremos el
derecho al roce. ¿Y cómo serán esos primeros abrazos? Simplemente grandiosos.
PLAZO DE ENTREGA: 26 DE ABRIL. 🙋😘
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