domingo, 7 de junio de 2020

Taller de escritura


LOS LIBROS SON MIS OJOS MÁGICOS

Hace muchos años, en la India antigua, vivía un muchacho llamado Kapril. Le gustaba mucho leer y también era muy curioso. En su cabeza surgían preguntas constantemente. ¿Por qué los árboles crecían? ¿Por qué las estrellas no se caían del cielo?
Kapril buscaba sus respuestas en los libros escritos por los sabios, hechos con hojas de palmera. Leía todos los que encontraba.
Un día Kapril estaba muy ocupado leyendo un libro. Su madre le dio un paquete y le dijo: “Deja el libro y lleva esta comida a tu padre. Debe de estar muy hambriento”. Kapril se levantó con el libro en la mano, cogió el paquete y se marchó. Continuó leyendo mientras caminaba por un sendero difícil y desigual. De repente su pie chocó contra una piedra. Tropezó y cayó al suelo. El dedo de su pie comenzó a sangrar. Kapril se levantó y continuó leyendo, con los ojos clavados en el libro. De nuevo volvió a tropezar y a caer. En esta ocasión le dolió mucho más, pero el texto de las hojas de palmera le hizo olvidar su dolor.
De repente, apareció un rayo de luz y se escuchó una risa melodiosa. Kapril levantó su mirada. Una bella mujer, vestida con un sari blanco, con una aureola alrededor de su cabeza, le sonreía. Iba sentada en un elegante cisne blanco y portaba en sus manos una veena (instrumento musical de cuerda). Tendió su mano hacia él y le dijo: “Hijo, me impresiona tu sed de sabiduría. Te concenderé un don. Dime, ¿qué es lo que más deseas?"
Kapril parpadeó asombrado. Saraswati, la Diosa de la sabiduría, estaba frente a él. Rápidamente juntó sus manos y se inclinó murmurando: “Por favor, Diosa, concédame un par de ojos más en mis pies para poder caminar mientras leo”.
“Así sea”, bendijo la Diosa. Tocó la cabeza de Kapril y desapareció entre las nubes del cielo.
Kapril miró hacia abajo. Un segundo par de ojos parpadeaban en sus pies. Saltó de alegría. Corrió por los desiguales senderos forestales, con los ojos fijos en el libro mientras sus pies le guiaban por el camino.
Los libros son nuestros ojos mágicos: nos dan la sabiduría y nos guían por los difíciles y desiguales caminos de la vida.


Ahora te toca escribir a ti. Imagina un cuento de carácter fantástico a partir de la siguiente frase:

HAY VENTANAS PARA MIRAR HACIA FUERA
Y LAS HAY PARA MIRAR HACIA DENTRO.


Puedes empezar con ella tu relato o incrustarla donde te parezca más adecuado.

                                  ¡Que las Musas te inspiren!  😊


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